Arrancamos el 31 conociendo un poco más de Búzios junto a Andrea. Ya con ánimos festivos, por la tarde compramos algunas cosas para lo que serÃa la última cena de 2009 .
La comida fue sencilla y en el mejor lugar que podrÃamos haber elegido: la playa. Claro que no eramos los únicos, aquà todos se acercan al mar, la mayorÃa – entre quienes nos encontrabamos- van vestidos de blanco y esperan la llegada del año nuevo con mucha música y alegrÃa.
10…9…8… la cuenta regresiva era cantada por todos y la siguió un sin fin de luces y fuegos artificiales que provenÃan de toda la costa y encaraban al mar.
Mientras que el show en el cielo seguÃa otro espectáculo de farra se desataba en la arena.
Tras despedir a Andrea y con una Coca, un speed y una botella de vino en la mochila empezamos a caminar por Geribá.
Coca sin Fernet? Speed? Qué ibamos a hacer con todo eso? Quien les escribe comenzó a “trocar” esas bebidas por cerveza en los puestos de venta improvizados en la playa y terminó hablando con el patovica de una fiesta privada para conseguir descorchar el vino.
AsÃ, alegres y con el pico algo caliente, bailamos un buen rato junto a desconocidos y mientras que ante la mirada atónita de Seba me metÃa con ropa al mar, él descuidó sus ojotas y tuvo que terminar la noche bailando descalzo.
Al dÃa siguiente, Andrea, nos pasó a buscar para disfrutar de un dÃa de asado y pile antes de volver a las tareas culinarias.

