Al fin en Búzios, nos recibió Andrea y tras mostrarnos un poco el centro del pueblo empezamos a meternos en lo que nos trajo hasta aquÃ: trabajO. Qué tenemos que hacer? Lo clásico en un bar de playa, hacer jugos, tragos, lavar copas y tirar pizzas. Asà que con la ansiedad saciada de saber de qué se tratarÃa el empleo, nos ubicamos en la bonita posada y descansamos -por fin en un cama- después de varios dÃas de ajetreo.
Al mediodÃa siguiente fuimos al restaurant y casi sin darnos cuenta empezamos a trabajar y también a conocer a nuestras compañeras, las cocineras. DeberÃan ver con qué ganas van a laburar estas mujeres y con la alegrÃa que viven. Dicen que viajando se aprende, ojalá siempre nos acordemos de su ejemplo…
Asà los dÃas pasan volando, durante la mañana un poco de playa y por la tarde ir al restaurant. Casi desprevenidos, un poco por estar entretenidos con tanta cosa nueva y otro poco por la ausencia del marketing que anuncia con antelación la llegada del viejo con regalos, nos encontró la navidad.
Con Andrea en Buenos Aires, creÃmos que pasarÃamos la noche buena en una velada intÃma y un tanto romantÃca, pero aquà eso se complica, al enterarse que estabamos solos en Búzios las invitaciones de nuestros compañeros de trabajo no se hicieron esperar y asà pasamos un Natal tÃpico Brasilero recordando a cada uno de nuestros amigos y familiares que si bien están lejos, siempre se encuentran presentes
hola chicos!
tarde pero seguro, les mando un abrazo pegoteado desde el verano porteño.
espero que sigan disfrutando y aprendiendo cada dia!
FELICIDADES CHICOS!
ME ALEGRO QUE ESTEN BIEN Y COMODOS…
UN ABRAZO Y FELIZ ANO!!